Lleva Diócesis de Nuevo Laredo mensaje de esperanza y misericordia al CEDES
En un acto de profunda fe y cercanía, la Diócesis de Nuevo Laredo llevó a cabo la celebración del Jueves Santo en el Centro de Ejecución de Sanciones (CEDES), recordando que la misericordia y la posibilidad de un nuevo comienzo son fundamentales en este tiempo de conversión.
La Santa Misa fue presidida por el obispo de la ciudad, Monseñor Luis Carlos Lerma Martínez, quien se reunió con aproximadamente 30 internos.
Durante la ceremonia, el obispo realizó el tradicional lavatorio de pies, un gesto que simboliza el servicio humilde y el liderazgo cristiano, aplicado en esta ocasión a un grupo de internos que representaron a los 12 apóstoles.
La celebración no solo fue un acto litúrgico, sino un espacio de escucha y acompañamiento humano.
Bajo la guía del Padre Leonardo López, coordinador diocesano de la Pastoral Penitenciaria, los miembros de este organismo hicieron posible el encuentro, reafirmando el compromiso de la Iglesia de no abandonar a quienes enfrentan realidades marcadas por el dolor.
Durante la ceremonia, se presentaron momentos de dialogos especiales uno de ellos, un interno, con 11 años de estancia en el centro, dirigió un mensaje de gratitud a Monseñor Lerma, solicitando sus oraciones y ofreciendo las propias por el bienestar del obispo.
Varios internos entregaron cartas personales al obispo, reflejando su deseo de ser escuchados y acompañados en su proceso espiritual.
Como signo de fraternidad, la comunidad se hizo presente a través de la donación de alimentos que fueron compartidos entre los asistentes al finalizar la Eucaristía.
Este acontecimiento en el CEDES de Nuevo Laredo busca sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la compasión y la construcción de caminos de esperanza.
La Diócesis hizo un llamado a vivir una Semana Santa más consciente, donde el amor y la solidaridad continúen transformando vidas, incluso en los espacios donde la libertad se encuentra limitada.